
en esencia, la paz se funda en un estado interior alentado por una actitud espiritual o moral, y es sobre todo llamando a esa actitud como surge la posibilidad de hallar soluciones duraderas.
El orden mundial sólo puede cimentarse tomando firme conciencia de la unidad de la humanidad, verdad ésta que todas las ciencias humanas confirman. La antropología, la fisiología y la psicología reconocen la existencia de una sola especie, si bien infinitamente variada en los aspectos secundarios de la vida. Reconocer esta verdad requiere abandonar toda clase de prejuicios, sean de raza, clase, color, credo, nación, género, grado de civilización y, en general, de todo cuanto sirve de excusa para que ciertas personas se consideren superiores a otras .
El orden mundial sólo puede cimentarse tomando firme conciencia de la unidad de la humanidad, verdad ésta que todas las ciencias humanas confirman. La antropología, la fisiología y la psicología reconocen la existencia de una sola especie, si bien infinitamente variada en los aspectos secundarios de la vida. Reconocer esta verdad requiere abandonar toda clase de prejuicios, sean de raza, clase, color, credo, nación, género, grado de civilización y, en general, de todo cuanto sirve de excusa para que ciertas personas se consideren superiores a otras .

